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Un fármaco que trata el alcoholismo puede ser el próximo ansiolítico

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Un nuevo estudio encontró que el disulfiram, un medicamento que se usa para tratar el alcoholismo crónico, puede reducir de manera segura los niveles de ansiedad en los roedores.

El disulfiram es un medicamento que se usa para tratar el alcoholismo crónico. Sin embargo, los estudios sugieren que también inhibe las vías de señalización del receptor de quimiocinas que están asociadas con la regulación de la ansiedad en roedores. Ahora, un equipo de investigadores de la Universidad de Ciencias de Tokio muestra que el disulfiram puede reducir la ansiedad de manera efectiva sin causar ninguno de los efectos adversos que están relacionados con otros medicamentos ansiolíticos. Por lo tanto, el disulfiram podría convertirse potencialmente en un fármaco ansiolítico seguro y eficaz.

El alcoholismo, si no se trata, podría tener repercusiones peligrosas. Por lo tanto, no sorprende que haya una variedad de medicamentos desarrollados para tratar esta afección. De estos medicamentos, el disulfiram (DSF) está aprobado por la Agencia de Alimentos y Medicamentos (FDA) para el tratamiento del alcoholismo. DSF inhibe principalmente la enzima aldehído deshidrogenasa (ALDH), que es responsable del metabolismo del alcohol.

¿Podrían los efectos inhibitorios de DSF extenderse también a las moléculas de señalización? Según estudios recientes, DSF en realidad inhibe una proteína citoplasmática conocida como FROUNT, que controla la dirección en la que migran ciertas células inmunitarias. DSF impide que FROUNT interactúe con dos receptores de quimiocinas conocidos como CCR2 y CCR5, que están involucrados en importantes vías de señalización celular.

Algunos estudios sugieren que los receptores de quimiocinas pueden estar involucrados en la regulación de los comportamientos emocionales en roedores. Sin embargo, faltan datos sobre la asociación exacta entre la señalización de quimiocinas FROUNT y DSF. Para aclarar este vínculo, un equipo integrado por el Prof. Akiyoshi Saitoh de la Universidad de Ciencias de Tokio y otros investigadores de institutos de todo Japón realizó un estudio que examina las propiedades farmacológicas de DSF. El estudio, que se publicó en línea el 7 de marzo de 2022 en Fronteras en Farmacologíadescribe cómo el equipo de investigación utilizó una prueba de laberinto en cruz elevado (EPM), que se utiliza para detectar fármacos ansiolíticos, para estudiar los efectos de DSF en ratones.

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El aparato EPM consta de cuatro brazos colocados en forma de cruz, conectados a un cuadrado central. Dos brazos están protegidos por límites verticales, mientras que dos tienen bordes desprotegidos. Por lo general, los ratones con ansiedad prefieren pasar el tiempo en los brazos cerrados.

En este caso, a unos ratones se les administró diazepam (un fármaco comúnmente utilizado para tratar la ansiedad) y a otros, DSF. A continuación, estos ratones se colocaron en el aparato EPM y se controló su actividad. Para su sorpresa, el equipo descubrió que los ratones tratados con DSF pasaban mucho más tiempo en los brazos abiertos del aparato, lo que indica que estaban menos ansiosos. El equipo también probó los efectos ansiolíticos de un inhibidor de FROUNT más potente, conocido como DSF-41, y observó resultados similares.

Lo interesante es que estos cambios de comportamiento fueron similares a los observados en ratones tratados con diazepam. ¿Cómo exactamente DSF logró esto?

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El equipo había descubierto previamente que el aumento de los niveles de glutamato extracelular (que es un aminoácido y neurotransmisor importante) se asocia con una mayor ansiedad en ratones.

«Proponemos que DSF inhiba la proteína FROUNT y las vías de señalización de quimioquinas bajo su influencia, lo que puede suprimir la transmisión glutamatérgica presináptica en el cerebro», dice el profesor Saitoh. «Esto, a su vez, atenúa los niveles de glutamato en el cerebro, lo que reduce la ansiedad general».

El equipo también se sorprendió gratamente al descubrir que, a diferencia del diazepam, el tratamiento con DSF no provocó efectos adversos como amnesia, trastornos de coordinación o sedación.

Según el Prof. Saitoh, «Estos resultados indican que DSF puede ser utilizado de forma segura por pacientes de edad avanzada que sufren de ansiedad e insomnio y tiene el potencial de convertirse en un fármaco psicotrópico innovador».

¿Cuáles son las implicaciones a largo plazo de estos resultados? El Dr. Saitoh explica: «Planeamos aclarar aún más cómo DSF ejerce sus acciones farmacéuticas. Con suerte, también podremos dilucidar el papel exacto de la molécula FROUNT en el sistema nervioso central».

Este es uno de los primeros estudios que revela que DSF exhibe propiedades ansiolíticas comparables a las de las benzodiazepinas existentes sin exhibir ningún efecto secundario observado con las benzodiazepinas. Con suerte, la actividad inhibitoria de DSF contra el funcionamiento de FROUNT podría explorarse para el desarrollo exitoso de fármacos ansiolíticos.


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Soy un viajero de 29 años y vendedor en una tienda de prêt-à-porter. Me incorporé al equipo de redacción de AltaVision.news en octubre de 2021.